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    Dióxido de carbono (CO2): aplícalo como terapia

    La terapia con CO2 o carboxiterapia, es una técnica de origen Europeo; nació específicamente en Francia, en la región de Royalt, durante los años 20's, en donde el Instituto Médico de Carboxiterapia (L´ Ínstitut de Recherches Cardio-vasculaires de Royalt), encargado de tratar problemas cardiovasculares, funciona hasta nuestros días. Desde entonces se comenzó a usar esta terapia para tratar diferentes enfermedades relacionadas con la mala circulación sanguínea, artropatías orgánicas, periféricas y funcionales. En nuestros días, el tratamiento es muy popular en Europa y América del Sur, en especial Brasil.

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    ¿Pero qué es la carboxiterapia? Es una técnica alternativa de tratamiento que se puede utilizar tanto con fines terapéuticos como estéticos, y consiste en la aplicación de gas dióxido de carbono (CO2) por vía subcutánea; no es un método quirúrgico y se encuentra avalada por numerosos científicos, quienes han comprobado su efectividad en el trato de enfermedades circulatorias, cuestiones de oxigenación de los tejidos y de erradicación de la celulitis.

    El dióxido de carbono que se utiliza es de tipo medicinal y con un 99% de pureza. Su aplicación es muy sencilla, se realiza con un equipo especial que regula y monitoriza el tiempo de inyección y la dosis que se suministra de acuerdo al caso a tratar. El CO2 se inyecta por medio de una aguja muy fina, de 0.3 mm de diámetro, parecida a las que se utilizan para inyectar insulina. Al término de la aplicación el especialista da un ligero masaje en la zona tratada para que el gas circule y se distribuya correctamente. Es entonces cuando el CO2 se difunde fácilmente, desde donde se aplicó, a los tejidos subyacentes, ejerciendo su acción terapéutica, mejorando el intercambio intracelular y la nutrición celular de estos tejidos.

    Encontramos parte de sus aplicaciones dentro de la medicina estética, en donde ayuda al tratamiento de:

    • Flacidez.
    • Estrías.
    • Rejuvenecimiento facial.
    • Celulitis.
    • Tratamientos de pre y post-lipoescultura.
    • Pre y post tratamientos de injertos de piel.
    • Grasa localizada.

    Para temas médicos, puede utilizarse en ramas cómo:

    • Dermatología.
    • Reumatología.
    • Medicina deportiva.
    • Angiología.

    Después de recibir la terapia se pueden presentar algunas molestias, como por ejemplo, un ligero ardor que pasa en poco tiempo y suele ir desapareciendo conforme pasan las sesiones, algún pequeño enrojecimiento con sensación de calor, aparición de ciertos moretones.

    Es una terapia que no se recomienda en casos de:

    • Mujeres embarazadas o en etapa de lactancia.
    • Padecer diabetes.
    • Presentar problemas renales y hepáticos.
    • Presentar insuficiencias cardiacas o respiratorias.
    • Hipertensión.
    • Epilepsia.

    El número de sesiones depende del padecimiento a tratar, pero en promedio se recomienda tomar de 15 a 20 sesiones aproximadamente, de 15 minutos de duración, con una frecuencia de 1 a 3 por semana. A partir de la quinta sesión se comienza a ver la piel con más luminosidad y vida.

    En resumen, la carboxiterapia es una buena alternativa de tratamiento, tanto médico como estético, sin embargo es necesario que sea practicado por un médico calificado; también es importante que antes de iniciarlo, te hayan evaluado para verificar que efectivamente seas una candidata a recibirlo. Por último, para que los resultados sean realmente óptimos, es importante acompañar la terapia con una buena alimentación, realizar actividad física y tomar suficiente agua.

    ¡Recuerda…tú generas el cambio!

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